lunes, 14 de abril de 2008

"Rajes del Oficio" es igual a... un Pedro Salinas, pasivo

Generalmente siempre hay una segunda parte para todo, ya sea por el rotundo éxito de lo publicado o por que el escritor tenía mucha información para mostrar y una sola publicación no le es suficiente. Este es el caso del libro “Rajes del Oficio 2” de Pedro Salinas, quien no hace mucho lanzó el libro, con nuevas entrevistas a 10 conocidos periodistas como lo son: Mario Vargas Llosa, Enrique Zileri, Gustavo Gorriti, Fernando Ampuero, Jaime Bedoya, Juan Carlos Tafur, Augusto Álvarez Rodrich, Cecilia Valenzuela, Jaime de Althaus y Fernando Rospigliosi.


De las 10, sólo me dedique a analizar las entrevistas realizadas a Mario Vargas Llosa, Enrique Zileri y Gustavo Gorriti; dándome cuenta que Salinas manejó el mismo formato del libro anterior (“Rajes del oficio 1”), no sólo en las preguntas, sino también en el estilo pasivo y poco delatador hacia sus entrevistados, de los cuales me interesa conocer más que datos biográficos y pensamientos, dado que los puedo conocer por medio de alguna página personal y/o entrevistas antes hechas, ya que son respuestas a preguntas muy tocadas y muy conocidas.

Lo que esperaba encontrar cuando leí “Rajes del oficio1” era un Salinas que mediante sus entrevistas mostraba la otra cara de sus entrevistados, aquello que no se conoce de ellos, es pertinente recalcar que no me estoy refiriendo a temas íntimos, sino a temas que hechas preguntas mostraran lo oscuro del periodista, sus limitaciones, tendencias políticas y existenciales. Me equivoque, me sentí defraudada con sólo leer el inicio de cada entrevista, en los cuales endiosaba a sus entrevistados.

En la segunda parte, fue lo mismo, e de confesar que lo leí por que me lo mandaron en la universidad, y sinceramente no me entretiene en lo absoluto, mis motivos ya los dije, la carencia de preguntas delatadoras me desmotiva y mucho. Pero no hay que ser tan tajante, ¿verdad?, algo de bueno se puede extraer del libro y de sus entrevistados ¿o no es así?...

Sus caricaturas son muy buenas, pero no hay que limitarlos. La verdad, es que se puede extraer algo bueno, pero no es por que las preguntas hayan sido extraordinarias, o por que una sola entrevista haya sido muy buena, lo que en particular rescato es la fórmula de realizar las mismas interrogantes, así el lector se da cuenta que en ciertas temas los periodistas piensan por igual, un ejemplo a esto es el hecho de proteger la intimidad.

Para culminar de rajar a “Rajes del Oficio”, añadiré mi angustia, hacia lo dicho o deseado por Enrique Zileri, el cual dice que le gustaría escribir mejor y tan rápido como la tecla de un pianista… Es un hecho que siempre se puede mejorar, pero que el director de Caretas me venga a decir eso, es una cachetada para una amateur (como lo soy yo) me hizo tener la sensación de que escribo como una jovencita de 1er año, sé que tengo que aprender a redactar mejor (la verdad, creo que soy mala en redacción) por ende pensare que nunca aprenderé a escribir bien, después de lo leído.

jueves, 3 de abril de 2008

Tula no es del cerro

Las personas que quieren tener fama y fortuna hacen hasta lo imposible por llegar a conseguirlo, y muchas veces tienen que tomar atajos no siempre tan éticos, esa es una verdad un tanto pesada pero es una verdad.


No conozco la vida privada de la ex vedette Tula Rodríguez, ni me interesa saberla, por que me parece que es una mujer que supo llegar a la fama, apelando a los sentimientos de todo provinciano que tiene sueños de llegar a ser famoso con su comidilla de que ella es del cerro El Agustino.






Pues bien, déjenme decirles que yo vivo en el distrito El Agustino, no el cerro El Agustino, mucho más allá de aceptar que en este distrito los cerros tienen ventanas, donde aquellos provincianos invadieron con su llegada a Lima en la búsqueda de un mejor futuro, mi distrito o mi barrio como quieran llamarlo es mucho más que un montículo de tierra y arena.


No es que trate de menospreciar a estas personas que viven en los cerros de mi distrito, pero creo que es realmente indignante que al escuchar las personas el nombre de mi barrio se les venga a la mente la palabra cerros. Esa es la mala imagen que mi querida vecina le ha dado a nuestro distrito y a nuestra urbanización.


Pues así es, Tula Rodríguez no puede de hablar y/o sentirse una más de aquellas personas que viven en el cerro, por que no creo que ella sepa mucho del gran esfuerzo diario que hacen estas personas por escalar estos cerros para poder llegar a su casa.


Tula era mi vecina y yo no vivo en un cerro, nuestra urbanización se llama La Corporación, donde podemos gozar de un lugar tranquilo, tenemos una comisaría que se encarga de nuestra seguridad y hasta un agente de servicios de emergencia como lo son los bomberos.


Tampoco puedo comparar mi barrio con una zona residencial de la Molina, seria algo estúpido, pero tampoco voy a seguir soportando que mi barrio tenga tan mala imagen delante de los demás, y la actual conductora se encargo muy bien de hacer creer a todo aquel que no visito El Agustino que este es un gran montículo de piedra y arena.


Terminare informando que somos un distrito con visión, junto a la municipalidad se trata de mejorar, para que poco a poco se pueda cambiar la imagen tan fatalista que se tiene, somos como el Perú, un territorio que esta en línea de desarrollo, forjando oportunidades para los miembros de este gran y populoso distrito, donde la cultura chicha y el criollismo (clásica de un peruano) rebosa en todo su esplendor, la cual es la base del buen humor y esperanzas que tenemos.