De las 10, sólo me dedique a analizar las entrevistas realizadas a Mario Vargas Llosa, Enrique Zileri y Gustavo Gorriti; dándome cuenta que Salinas manejó el mismo formato del libro anterior (“Rajes del oficio 1”), no sólo en las preguntas, sino también en el estilo pasivo y poco delatador hacia sus entrevistados, de los cuales me interesa conocer más que datos biográficos y pensamientos, dado que los puedo conocer por medio de alguna página personal y/o entrevistas antes hechas, ya que son respuestas a preguntas muy tocadas y muy conocidas.
Lo que esperaba encontrar cuando leí “Rajes del oficio1” era un Salinas que mediante sus entrevistas mostraba la otra cara de sus entrevistados, aquello que no se conoce de ellos, es pertinente recalcar que no me estoy refiriendo a temas íntimos, sino a temas que hechas preguntas mostraran lo oscuro del periodista, sus limitaciones, tendencias políticas y existenciales. Me equivoque, me sentí defraudada con sólo leer el inicio de cada entrevista, en los cuales endiosaba a sus entrevistados.

En la segunda parte, fue lo mismo, e de confesar que lo leí por que me lo mandaron en la universidad, y sinceramente no me entretiene en lo absoluto, mis motivos ya los dije, la carencia de preguntas delatadoras me desmotiva y mucho. Pero no hay que ser tan tajante, ¿verdad?, algo de bueno se puede extraer del libro y de sus entrevistados ¿o no es así?...
Sus caricaturas son muy buenas, pero no hay que limitarlos. La verdad, es que se puede extraer algo bueno, pero no es por que las preguntas hayan sido extraordinarias, o por que una sola entrevista haya sido muy buena, lo que en particular rescato es la fórmula de realizar las mismas interrogantes, así el lector se da cuenta que en ciertas temas los periodistas piensan por igual, un ejemplo a esto es el hecho de proteger la intimidad.
Para culminar de rajar a “Rajes del Oficio”, añadiré mi angustia, hacia lo dicho o deseado por Enrique Zileri, el cual dice que le gustaría escribir mejor y tan rápido como la tecla de un pianista… Es un hecho que siempre se puede mejorar, pero que el director de Caretas me venga a decir eso, es una cachetada para una amateur (como lo soy yo) me hizo tener la sensación de que escribo como una jovencita de 1er año, sé que tengo que aprender a redactar mejor (la verdad, creo que soy mala en redacción) por ende pensare que nunca aprenderé a escribir bien, después de lo leído.


